Monday, March 8, 2021

EL EVENTO, Patricia Schaefer Röder



        Lo había planeado todo con el mayor de los cuidados. Tuvo la idea un miércoles por la noche, cuando todos dormían cansados la rutina de la media semana. Antes había visto el anuncio en Internet, pero en aquel entonces no se atrevía a soñar algo tan audaz. Sin embargo, esa noche del miércoles, la envolvió un halo dulce y luminoso que ella identificó como el alma de la libertad, olvidada hacía demasiado tiempo. Esa caricia tibia, infinitamente placentera, le hizo abrir los ojos como nunca antes. En medio de la oscuridad de su estrecha vida, de pronto lo veía todo; podía discernir entre las cosas verdaderas y las apariencias, y el espíritu preso se percató de que aquel cerrojo tenía llave…y la llave la esperaba encima de la repisa, junto a todas las demás. Embelesada, disfrutó aquella sensación emancipadora en lo que quedaba de noche, y a la mañana siguiente se sintió más viva que nunca. Con una sonrisa amplia y brillante, se vistió y se arregló, soñando con el evento. Sabía que sería grandioso, que si asistía, sería una experiencia inolvidable. El ánimo la tenía flotando muy por encima de los cúmulos y nimbos, más allá aun de los cirros. Sintiendo sobre su piel ese sueño divino, la mente se le despejó y comenzó a analizar la situación. Serían sólo tres noches. Tres noches y cuatro días en los que le pediría a la niñera que durmiera en casa para acompañar a los chicos. Les dejaría varias comidas preparadas para facilitarles su ausencia. Un taxi la llevaría y la recogería del aeropuerto. Ella se quedaría con una amiga; aún le quedaban varias buenas amistades de la época en que vivió en aquella ciudad, más de diez años atrás. Entre varias líneas aéreas buscó la mejor tarifa en pasajes a Nueva York, hasta que encontró los que se ajustaban a su horario y su bolsillo. Así se fue acercando poco a poco a la meta. Resolvió todas las diligencias que tenía en lista desde hacía tiempo, escogió la ropa perfecta para el viaje, alistó todo en casa y dejó a los niños preparados. Llegado el momento de abordar el avión, suspiró pensando en sus hijos, pero al mismo tiempo tranquila de saber que ellos estaban bien y que se alegraban de que su madre al fin se decidiera a hacer algo solamente para ella. Aprovechó el vuelo para descansar su emoción de niña con juguete nuevo y al llegar a la Gran Manzana estaba llena de energía como cuando era adolescente. Aprovechó el tiempo al máximo; sólo hacía lo que quisiera. Estuvo consigo misma, disfrutando de su propia compañía. Recordó viejos tiempos y se aventuró a pensar en el futuro. Las ideas burbujeaban en su cabeza como la última sopa que había preparado tan sólo unos días atrás en casa. En medio del peor frío invernal, caminó por las amplias aceras de aquella ciudad que, a pesar del tiempo y la distancia, seguía siendo suya. Una por una fue encontrándose con sus amigas, reviviendo anécdotas, poniéndose al día con sus vidas, escuchando atenta y contando episodios de la suya. Probó algunos restaurantes nuevos y repitió en otros conocidos mientras se acercaba el instante que tanto había esperado. Una ansiedad primordial la embargaba; no recordaba haberse sentido así en demasiados años. Se dirigió al lugar con bastante antelación, hizo la fila junto a muchos más que tenían la misma meta esa noche. Después de pasar un rato observando en detalle todo cuanto la rodeaba, los porteros indicaron que la espera había llegado a su fin y la dejaron entrar al recinto en medio de la vaguada humana en la que casi se ahogaba. Llegó hasta su asiento, se quitó el abrigo, acomodó sus cosas de la mejor manera y se entregó a la butaca que la recibía amable. Miró todo; no quería perderse de nada. Deseaba que cada segundo, aquellas formas y colores quedaran impresos en sus retinas. Sentada allí, se dio cuenta de que los años no la habían cambiado, que su naturaleza era más fuerte que las circunstancias y que su esencia seguía intacta. Esos momentos la hicieron descubrirse de nuevo como la mujer apasionada que siempre le había caído tan bien; aquella a la que le brillaban los ojos tan solo por la emoción de vivir cada día. En medio de tantas sensaciones juntas, el corazón se estremeció con suavidad mientras el alma sonreía, satisfecha. De pronto, todo oscureció. Unos acordes triunfales inundaron la sala cubriendo todas las superficies, entrando por ranuras, pliegues y poros, haciendo temblar todos los músculos de su cuerpo. Entonces, el evento comenzó.
 
 
©2014 PSR
 
 
"El evento" aparece en A la sombra del mango, relatos de Patricia Schaefer Röder
 
A la sombra del mango, Patricia Schaefer Röder  
Ediciones Scriba NYC – Colección Tinglar 
ISBN: 9781732676756 
 
 
Mención de Honor en los ILBA 2020 
 
 

Sunday, March 7, 2021

'Divina – la mujer en veinte voces', antología latinoamericana de cuentos sobre la mujer

 


Esta antología latinoamericana constituye un retrato multidimensional de la mujer auténtica, la mujer divina: veinte voces actuales de Guatemala, México, Perú, Puerto Rico y Venezuela nos muestran los diferentes tonos de la criatura más perfecta de la creación. Un abanico de colores en luces y sombras se proyecta desde una colección de relatos verídicos y mágicos, humanos y maravillosos, como la propia esencia femenina.  


Divina contiene relatos de Obdulia Báez Félix, José Antonio Benítez, Zelideth Chávez Cuentas, María Antonieta Elvira-Valdés, Cecilia Granadino, Margarita Iguina Bravo, Erleen Marshall Luigi, Bella Martínez, Atala Matellini, Layda Melián, Ydalia Molina, Miriam Montes Mock, Luccia Reverón, Armando Rivera, Aída Romero Herrera, Marú Ruelas, Sandra Santana, Nery Santos Gómez, Leonor Zaa Lizares y Patricia Schaefer Röder. 

Divina: la mujer en veinte voces 
Antología latinoamericana sobre la mujer 
Ediciones Scriba NYC – Colección Tinglar 
ISBN: 9780984572793 
 
 
Segundo Premio en los ILBA 2019 
 
 

Tuesday, February 23, 2021

MENCIÓN DE HONOR "Di lo que quieres decir" 2020: Nomar Borrero – Puerto Rico




SILUETA 
 
Sin querer miré 
tropecé con tu cuerpo 
con tus líneas. 
 
Inhalé tu piel 
tu aroma abrumante 
tu néctar carnal. 
 
La danza lunar 
reflejada en tus pechos 
mojando ecos. 
 
Una lágrima 
se pierde en tu vientre 
nadando mares. 
 
Encuentras manos 
donde jamás sentiste; 
ásperas, suaves. 
 
Te tuerces, gimes 
tu abdomen se contrae 
llueve un río. 
 
A luz de llamas 
aún duermes en mis brazos 
alba, ocaso. 
 
 
 
© 2020 Nomar Borrero 
 
 


MENCIÓN DE HONOR "Di lo que quieres decir" 2020: Octavio Hernández – México

 


PEZ 
 
Pero nada es 
solamente agua, sed 
roca inmóvil. 
 
Esperanzado 
imagen de aire 
corazón suelto. 
 
Zarpa tu nombre 
espumosa luz coral 
del mediodía. 

 

 

© 2020 Octavio Hernández 

 


MENCIÓN DE HONOR "Di lo que quieres decir" 2020: Edwin Colón Pagán – Puerto Rico

 


DI LO QUE QUIERES DECIR 

 

Deslumbra mi ser 

un cinco, siete, cinco 

de madrugada. 

 

Invoco el tema 

verbos radiantes entran 

por el tragaluz. 

 

 

La superluna 

se cuela desde el cielo 

inspira mi alma. 

 

Ondas de luz 

escoltan las palabras 

hasta la cama. 

 

 

Quinqué lunar 

refleja las mayúsculas 

en las sábanas. 

 

Un título alfa 

forma letra a letra 

la constelación. 

 

Enredaderas 

de luceros acunan 

las rimas blancas. 

 

 

Quiero planetas 

y emociones en órbita 

sobre mi trova. 

 

Unir estrofas 

ser la canción de cuna 

lluvia de estrellas. 

 

Imanta nanas 

mi aurora boreal 

de poesías. 

 

Estelar parto 

claros de luna mecen 

la breve métrica. 

 

Rayos de leche 

lactan mis líricas en 

la Vía Láctea. 

 

Emiten halos 

las vivas imágenes 

de los tres versos. 

 

Soy un cometa 

de coplas que sella el 

negro agujero. 


 

Di lo que quieres 

decir ¡a viva voz! 

frente al espejo. 

 

Embiste al toro 

con tu mejor sonrisa 

juicio o poema. 

 

Crea atajos 

al pie de las verdades 

y las leyendas. 

 

Imita al viento 

enarbola tu acrónimo 

como bandera. 

 

Revolotean... 

las letras capitales 

en mi siglema. 

 

 

© 2020 Edwin Colón Pagán 

 

 

MENCIÓN DE HONOR "Di lo que quieres decir" 2020: Francisco Pagán – Estados Unidos

 


 

AGUA 
 
Antes que nada 
eras tú (y tu forma) 
pintando cielos. 
 
Girando lenta 
o veloz entre estrellas 
de otros tiempos. 
 
Unida al fuego 
por el ombligo oscuro 
de algún destello... 
 
Antes que nada 
imitando tu forma 
fueron los cielos.  

 

© 2020 Francisco Pagán 

 



MENCIÓN DE HONOR "Di lo que quieres decir" 2020: Mario Gamboa – Costa Rica

 


NOSTALGIA 

 

No hay camino 

que me lleve de vuelta 

a tu recuerdo. 

 

Otrora vida 

ahora espejismo 

en invierno. 

 

Susurro azul 

en el oído tibio 

del atardecer. 

 

Tiempo perdido 

en el limbo oscuro 

de la ausencia. 

 

Analogía 

del viajero errante 

buscando el sol. 

 

Lirios en tumbas 

de estrellas fugaces 

y epitafios. 

 

Garras del reloj 

que arañan paredes 

y almohadas. 

 

Intelectuales 

buscando teoremas 

en caras falsas. 

 

A la distancia 

el frío mensajero 

de tu pasado. 

 

 

© 2020 Mario Gamboa